Generalmente, en tejados de teja bien instalados, solo es necesario sustituir o recolocar las piezas dañadas o movidas. El procedimiento se centra en levantar con cuidado las tejas adyacentes, reemplazar la pieza defectuosa y asegurar el correcto solape y fijación para que el agua de lluvia fluya adecuadamente sin penetrar al interior.
Si se detectan tejas rotas o desplazadas, ¿es necesario sustituir todo el faldón o solo las piezas dañadas?
