Para cubiertas con poca o nula pendiente (terrazas o azoteas), es fundamental utilizar sistemas continuos y sin juntas, como las membranas líquidas (poliurea o poliuretano) o láminas soldadas (PVC/TPO/EPDM), que garantizan la evacuación del agua sin estancamiento. En cubiertas inclinadas, la solución puede ser más tradicional (teja) combinada con láminas transpirables bajo teja.
¿Qué implicaciones tiene el nivel de pendiente del tejado a la hora de elegir el sistema de impermeabilización?
