La nieve representa un doble riesgo: el peso estructural y la humedad constante durante el deshielo. Por ello, seleccionamos membranas que tengan una alta resistencia a la punzonadura estática (para soportar el peso) y que no se degraden por el contacto prolongado con el agua. En cubiertas planas, aseguramos que los desagües estén sobredimensionados y protegidos para evitar que el hielo los bloquee.
¿Cómo afecta la gran cantidad de nieve y el peso acumulado en invierno a los sistemas de impermeabilización?
