¿Realizan limpieza en canalones de todos los materiales (cobre, zinc, PVC)?
Sí. Nuestro equipo está preparado para limpiar y desatascar canalones de cualquier material común, incluyendo PVC, zinc, aluminio o cobre.
Sí. Nuestro equipo está preparado para limpiar y desatascar canalones de cualquier material común, incluyendo PVC, zinc, aluminio o cobre.
Todos los residuos, como hojas y barro, se recogen y se gestionan conforme a la normativa de Torrelodones para el tratamiento de restos vegetales.
Sí. Durante el servicio de limpieza, siempre realizamos una inspección visual gratuita del estado de las tejas, las juntas, los remates de chimenea y las bajantes para detectar posibles fallos o daños incipientes que requieran una reparación futura.
No, son complementarios. La limpieza de tejados elimina físicamente la suciedad y el musgo superficial. Un tratamiento antimusgo posterior es una aplicación química que previene la reaparición de estos organismos durante un tiempo prolongado y protege la superficie de la teja.
Aplicamos un protocolo de seguridad riguroso que incluye el uso de arneses de seguridad homologados, líneas de vida provisionales, equipos de elevación adecuados (plataformas o andamios) y la señalización correcta de la zona de trabajo para evitar riesgos.
No es estrictamente necesario, siempre que se nos pueda facilitar el acceso al perímetro de la vivienda y al tejado. Nuestro equipo de técnicos profesionales está cualificado para realizar la inspección y el trabajo de manera autónoma y segura.
Generalmente, la limpieza de canalones de un chalet unifamiliar estándar se completa en una jornada de trabajo. El tiempo exacto depende de la longitud total de los canalones, la altura del tejado y la cantidad de residuos acumulados.
Sí. El musgo retiene la humedad sobre las tejas, lo que acelera su degradación, las hace más porosas y puede provocar que se rompan con las heladas. Además, sus raíces pueden levantar y desplazar las tejas, facilitando la entrada de agua.
Un canalón atascado desvía el agua hacia la fachada y los cimientos, lo que puede provocar filtraciones, manchas de humedad en paredes interiores, deterioro de la pintura exterior y, a largo plazo, daños estructurales graves e incluso problemas en el aislamiento térmico.
Debido a la presencia de árboles y las condiciones climáticas de la Sierra de Guadarrama, se recomienda realizar una limpieza preventiva al menos una vez al año, idealmente después de la caída de la hoja en otoño. En propiedades rodeadas de mucha vegetación, pueden ser necesarias dos limpiezas anuales.