Sí, en un clima húmedo como el de la Sierra, el musgo y los líquenes pueden deteriorar las tejas al retener humedad y hacerlas más porosas. Se aplica un tratamiento fungicida/algicida específico mediante pulverización a baja presión, seguido de una limpieza suave. Esto alarga la vida útil de la teja y mejora la estética sin dañar el material.
¿Se realizan tratamientos antimusgo o antiliquen para preservar la cubierta?
